Desde la década de 1980 trabaja en el ámbito cultural como miembro de diversas organizaciones sociales, entre otras:
En la asociación Garabide, en proyectos de cooperación lingüística en varios países del mundo.
Ha realizado diversas publicaciones sobre temas socioeconómicos y lingüísticos.
Publicó su reflexión más completa sobre la identidad vasca en el libro Hiztunpolisa (Pamiela, 2013).
Sarasua reivindica que, si se quiere revitalizar el euskera, al igual que cuando se creó el batua, en 2021 también es necesario definir nuevas visiones y estrategias, y que hace falta dar un paso firme en el uso del euskera en estos cuatro ámbitos: el laboral, el tiempo libre, la educación y los medios de comunicación.
Tras disertar sobre el acuerdo político, la articulación de gran calado de los agentes del sector del euskera, la formación del mapa de agentes, la aportación de los ayuntamientos, el papel de los movimientos euskaltzales locales, el rol del conjunto de entidades sociales del euskera, el brazo técnico de dicho proceso, la era del sector público, el relato y los anticuerpos, finaliza su reflexión advirtiendo de la necesidad de combinar dos ángulos de la coyuntura actual.
Jon Sarasua fue uno de los dieciocho nuevos miembros que se incorporaron al Consejo Asesor del Euskera el 27 de noviembre de 2014, junto con Kike Amonarriz y Kirmen Uribe.